El legado de Duque

Los dos principales problemas que ha tenido que enfrentar Iván Duque han sido dos: 1. La recesión económica, que si bien ha sido catalizada por el COVID, era de esperarse tarde o temprano por la situación financiera internacional totalmente insostenible. Todos los países del mundo la están enfrentando. No es un problema aislado o coyuntural de Colombia. 2. La agitación política que también es mundial, consecuencia del estrés financiero y la pugna entre Estados Unidos (la Democracia) y China. Es lo que estamos viviendo este año cuando la protesta social ha sido instrumentalizada por las fuerzas del Comunismo y Socialismo internacional (cuyo capítulo Colombia tiene base en Caracas) para su objetivo primordial de enterrar el capitalismo, pero sobretodo, enterrar la Democracia que desafortunadamente ya está herida de muerte y dará paso muy pronto a una sólida Corporatocracia. Una alianza impensable hace algunos años: Poderosas multinacionales basadas en tecnología aliadas por conveniencia con el Socialismo/Comunismo. El legado de Duque no fue algo que él planeo, simplemente es algo que se tenía que dar como preámbulo del Nuevo Orden Mundial que se avecina: El siguiente gobierno tendrá desafíos muy serios por cuenta de la más grande Depresión económica de la historia y una muy probable guerra nuclear entre China (con apoyo de Rusia) y Estados Unidos que se traducirá domésticamente en un conflicto bélico con Venezuela. Ojalá que los candidatos presidenciales sepan muy bien en lo que se están metiendo porque el próximo presidente necesitará mucho temple y valentía.