Vamos a la guerra

La situación de tensión política y militar entre Colombia y Venezuela se empieza a complicar como se tenía previsto. Esto en concordancia con la tensión mundial entre Estados Unidos y la alianza sino-rusa. A menos que ocurra algo extraordinario en el corto plazo que tumbe el régimen de Maduro, Colombia se verá abocada (muy probablemente junto a Estados Unidos, Brasil y Guyana) a enfrentarse militarmente al régimen chavista que seguramente recibirá el apoyo de los chinos y rusos. Estamos a punto de pasar el punto de no retorno, y aunque la guerra tal vez no llegué aún este año, muy seguramente se desarrollará en los próximos 3 o 4 años ante la incapacidad y la demagogia de los débiles gobiernos de países democráticos que insisten en sacar dictadores con medidas financieras o diplomáticas de papel, como si una dictadura en sí misma no fuera un hecho violento al que solo se puede sacar a la fuerza. Dejaron crecer al enano durante casi 30 años. He aquí las consecuencias de la inacción (cosa que no pasó en Panamá a finales de los 1980s gracias a la acción contundente del Presidente Bush). ¡Qué Dios nos ayude!